• 13.02.2012 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    El juez Baltasar Garzón se cruza con el ciclista Alberto Contador por la calle mayor de las noticias. Ambos han sufrido una condena que supera en demasía la naturaleza de sus supuestos delitos. Y a quienes defendemos las garantías del Estado de Derecho y la lucha contra el dopaje por encima de cualquier otro albur en sus respectivos ámbitos, se nos pone cara de tontos útiles. Esperábamos, en ambos casos, una simple reconvención y nos hemos encontrado con un linchamiento.

    Y si en el caso de Contador, cabe preguntar por qué las autoridades deportivas no fueron tan contundentes con su colega Amstrong, en el de Garzón también caben comparaciones odiosas. Así, las escuchas ilegales del Caso Naseiro se suprimieron como evidencias, pero nadie lapidó al instructor al amanecer. La legislación española ha previsto que se puedan grabar las comunicaciones entre abogado y cliente cuando un juez lo autorice o por delitos de terrorismo. Así, ocurre en los procedimientos contra ETA y, de pascuas a ramos, en otro tipo de instrucciones como la del Caso Marta del Castillo. Puede que Garzón se pasara de la raya. Pero, ¿nadie más? ¿Por qué no se ha imputado a otros actores de esa misma instrucción? ¿Por qué nadie reclama que se modifique la Ley de Enjuiciamiento Criminal que convierte al instructor en inquisidor y garante al unísono?

    Si el Supremo quiere dar ejemplo, ¿por qué no lo hizo con el juez Francisco Javier Urquía, condenado por cohecho tras recibir sobornos del cerebro de la Operación Malaya? En ese caso, el alto tribunal amagó con rehabilitarle, pero no pudo hacerlo por encontrarse a la espera de sentencia por otro delito similar, en la Operación Hidalgo. Urquía, por cierto, es hijo del ex presidente de la Audiencia Provincial de Alicante.

    ¿Qué argumentos se sacará de los manguitos para condenarle el tribunal que juzga a Garzón por atreverse a enjuiciar los crímenes sumarísimos del franquismo? Entre un juez acusado por ello y otro que asesora a dos organizaciones fascistas hasta sentarle en el banquillo, cualquier demócrata debiera tenerlo claro. Pero, quizá, quienes le encausan no recibieron nunca clases de Educación para la Ciudadanía.

    Tags: ,

  • 06.02.2012 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    La alta sociedad está que se sale. Mario Monti, el superhombre del grupo Goldman Sachs que impusimos a dedo para presidir Italia tras prejubilar a Berlusconi, le recomienda a los jóvenes que no se obsesionen por un trabajo fijo, porque de obtenerlo pueden aburrirse mucho. Seguro que él sabe tela de muermos por ser senador vitalicio y sufrir la cadena perpetua de asistir a los debates de la Cámara Alta hasta que la muerte le separe de su escaño. Hasta la duquesa por excelencia está indignada. Cayetana de Alba aprovechó su asistencia a un desfile de moda flamenca para sugerir que su familia también sufre la crisis. El linaje más rico de la aristocracia española, con una plusmarca de títulos que ya quisieran para sí la sala de trofeos del Madrid o del Barça, compite sin duda con los mileuristas, los desahuciados y los parados sin subsidio.

    Lepe parece haberse comprado un loft en la calle Serrano. La derecha, como es creyente, tiene mucho ángel. Antes, a cualquiera se le ocurría decir miembra y le lapidaba la caverna. Ahora, lo hace el ministro Montoro y apenas provoca la mueca acostumbrada de cada vez que repite el estribillo de la contención del déficit o ese conocido bailable de qué mal va Andalucía y qué bien lo lleva el gobierno valenciano.

    Este Gobierno tiene bula. A los lápices afilados de antaño se les ha caído la punta. Así, Ruiz Gallardón arguye que lo más progresista que ha hecho en su vida es abolir la actual Ley del Aborto, pocas horas antes de privatizar los matrimonios a través de las notarías. De extender dicha medida a las bodas religiosas, ya me veo a los piquetes del sindicato de curas a pedrada limpia contra las cristaleras de los ilustres colegios notariales.

    A su colega, el ministro Wert, le va más el estilo Torrente. Así, no siente rubor en echar las culpas a los moros del fracaso escolar en Ceuta y en Melilla, poco después de ampliar la enseñanza obligatoria a primero de bachillerato para que los colegios concertados y en su mayoría católicos trinquen un año más del erario público.

    Los conservadores son muy chistosos. Sólo que a ellos les ríen las gracias y la izquierda, sin embargo, no está para muchas bromas.

    Tags: , , , ,

  • 30.01.2012 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    El derecho no tiene por qué ser Don Quijote. Y ocurre a menudo que la razón y el corazón de la ciudadanía se acongoje por determinadas sentencias, desde la que absolvió a varios de los implicados en el caso de Marta del Castillo alegando insuficiencia de pruebas, como la que convirtió a Francisco Camps en un mártir en vez de un notable usuario de trajes por cohecho impropio. ¿Cómo explicarnos la presencia en el banquillo de un juez acusado por los fascistas de investigar los crímenes del franquismo? Algo falla. Y habrá que repararlo para que el afecto hacia las victimas no escatime garantías para los encausados, o viceversa.

    Después de linchar el noble ejercicio de la política en la plaza pública, ahora vamos por el de la justicia. Ambos oficios, es cierto, han dado motivos para ello, pero tampoco es plan de quedarnos sin civilización frente a la barbarie.

    Haría falta un quince eme para la administración justiciera. Sin embargo, resulta dudoso que la reforma que plantea el ministro Alberto Ruíz Gallardón vaya a alcanzar semejante objetivo. La sonrisa del PP quiere establecer la prisión permanente porque sabe que incluso en sus propias filas encontraría rechazo la cadena perpetua. Pero que se lo pregunten a Miguel Montes Neiro, que lleva encadenando condenas desde el 76, sin delito de sangre ni que le valga el indulto parcial del anterior Gobierno. Preciso sería más bien aplicar una reforma concienzuda de la ley de enjuiciamiento criminal tan decimonónica, en una España donde la legislación es tan exigente que tenemos las cárceles llenas en el país con menos criminalidad de su entorno.

    Es legítimo que la derecha quiera reformar la justicia, pero ahora pretende sentar a los presuntos delincuentes menores en el banquillo que los adultos y que sus padres le acompañen a la hora de abortar aunque no a ser operados a corazón abierto como permite la ley de autonomía del paciente de la era Aznar. Tal vez convendría bajar la mayoría de edad a los dieciséis y el derecho al voto por lo tanto. A lo mejor ellos sabrían cómo hacer que la justicia fuera justa y poética al mismo tiempo. O que Don Quijote llevara toga de vez en cuando.

    Tags: , , ,

  • 23.01.2012 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    A un amigo, en cierta ocasión, le echaron de una tertulia bajo una acusación muy razonable: “Eres sensato y eso no da audiencia”. ¿Cómo es posible rechazar a los tibios como predica el evangelio y al mismo tiempo no ser sectario? Ay, Hamlet, qué mal papel habrías hecho en estos tiempos de trinchera.

    Un supuesto: ¿por qué no podemos defender a machamartillo a Baltasar Garzón en su justa causa contra el franquismo y poner en duda que fuera todo lo garantista que cupiera esperar de un juez instructor en las escuchas a los abogados de la trama Gurtell? Así las cosas, ¿no resultaría lo más racional ser republicano aunque la Casa Real fuese un ejemplo prístino de transparencia contable?

    A escala internacional, ¿cómo no apostar, sin la sombra de Santiago Matamoros, por unas relaciones dignas entre Marruecos y España, pero al mismo tiempo exigir que se atienda la autodeterminación del pueblo saharaui? No creo que sea un disparate deplorar que aún haya disidentes que a veces mueren en las cárceles cubanas y al unísono admirar la dignidad de esa isla frente al todavía voraz imperialismo yanqui.

    Seguir leyendo…

  • 22.01.2012 – Juan José Téllez
    Fuente: La Voz de Cádiz – Carnaval

    En Onda Cádiz han puesto un nota y no lo puedo creer: Agustín Bravo y olé, Agustín Bravo y olá.

    El concurso va a presentar habrá que preguntarle pa qué con ese apellido por qué se mete en un carnaval.

    Los autores alucinan: esta cuarteta la acabo en cuanto vea como rima su nombre con chichinabo.

    Aunque crea que chirigota es una fruta cubana y que al coro de La Viña le está escribiendo el Cascana;

    Aunque piense que un cuarteto es lo que queda del PSOE y que las comparsas son bichos que no matan, pero joen.

    Tan guapo como el del Nespresso,tan bueno como Bienvenido. Las niñas besan la tele pero suelen quitarle el sonido.

    Habrá que ver si Canal Sur también ficha a otro galán y contratan a Brad Pitt por Modesto Barragán.