Remedios para la dentición recién http://espanapildoras.com/ disfunción eréctil hidrocele
  • 28.11.2011 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    Los recortes comunitarios, por el momento, no afectan a las emisiones de CO2. A pesar de lo que dijera Mariano Rajoy que supuestamente pensaba su primo científico, la Unión sigue siendo muy competitiva en cuanto al calentamiento global del planeta. En todo caso, justo es reconocer que el presidente en ciernes ha logrado ya un primer éxito en la materia, al rebajar al menos en dos grados la temperatura de las tertulias durante su primera semana de la victoria. Si logra contener el incendio de los editoriales, dará igual si suprime el ministerio de Medio Ambiente o lo convierte en una confederación de sociedades protectoras de animales y plantas.

    Es primavera en Durban, aunque nuestro otoño no tenga nada que envidiarle a la temporada actual del hemisferio sur. El mundo se da cita en Suráfrica para la cumbre sobre el medio ambiente en donde festejaremos que siguen adelante nuestros planes para la exitosa celebración del Armagedón. El euro se hunde como Venecia. Los polos se derriten casi tan de prisa como el Estado del Bienestar, el agujero de ozono crece como la deuda soberana y los tests de estrés a las centrales nucleares europeas no arrojan mejores resultados que los de nuestros bancos.

    Urge que Greenpeace inicie una campaña contra la extinción del sistema de pensiones y la proliferación de indultos a los banqueros. El Rainbow Warrior tendría que abordar las limusinas que acudan a los próximos ejercicios espirituales del Club Bilderberg. El G20 extermina atunes rojos y rojos en general aunque no sean atunes. Pero el BCE y la política económica de Ángela Merkel se sitúa a la cabeza en la plantación de pobres: con un poco de suerte, volverá a incrementar su cabaña nacional de perros con longanizas y reforestará el sur de Europa con miles de boinas y maletas de cartón sobre los raíles del transmiseriano.

    Contenemos el déficit con la energía de los esclavos pero nadie habla ya de Fukuyima como si las radiaciones se las hubiera tragado un héroe del manga. El hambre es el único cultivo en expansión, pero seguro que de todo ello hablarán sinónimamente los líderes y los tecnócratas que a partir de hoy retocen en ese bonancible mayo surafricano. Que disfruten del clima, mientras quede. Y que vele su sueño una romántica orquesta de vuvuselas.

    Tags: , , , , ,

  • 21.11.2011 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    Vale que los mercados impongan a la vieja Europa golpes de estado con epidural y desfilen marciales las huestes de tecnócratas por la acrópolis y por el campo de Marte, marcando marcialmente el paso de la oca que ordenan las agencias de calificación.

    Puede también que nos hayamos acostumbrado a que el perro de Paulov esté más despistado que un pingüino en el ascensor y en vez de darle terroncitos de azúcar cuando hace los deberes neoliberales, le endiñan estacazos en forma de primas de riesgo desde Bruselas a Madrid.

    Y a lo peor es que la ciudadanía carece de formación política y cada vez que quiere acabar con el hombre lobo contrata a Drácula, en lugar de dispararle una bala de plata o de  clavarle una estaca en mitad del corazón si es que lo tuviesen los esbirros del capitalismo salvaje; esos que ocultan su programa o lo cambian a mitad de la ruta para estrellar contra los riscos de la contención del déficit doscientos años de conquistas sociales.

    Todo eso está bien, pero quizá algo habremos hecho mal, se tendría que decir a sí misma la izquierda. La posibilista y la probable. Tal vez no supieran denunciar que quien hizo la ley, hizo la trampa, que quien ruega a Dios nos da con el mazo y que los conservadores nos han vendido todas las motos de la caverna mientras las huestes progresistas no han vendido ni el manillar de una bici estropeada.

    Hoy, los carpinteros ya levantan una guillotina de papel en La Moncloa. Pasarán por ella leyes del aborto o del matrimonio homosexual, acosarán quince emes, le pondrán el busca y captura a los artistas de la ceja y el Santo Oficio paseará a Ana Pastor con el sambenito de la mordaza. El rojerío todo lamerá sus heridas de animal racional acosado por las tertulias que dominan las tedetés y que ahora intentarán darle a su película de buenos y malos un final con beso mientras sus ejércitos mediáticos marcharán hacia Despeñaperros, a la conquista de la última Covadonga del PSOE. Quizá los socialistas entonces recapaciten en que lo que se perdió ayer fue la confianza y que tan sólo ganó el beneficio de la duda. Tal vez si la izquierda realmente lo fuese, los electores no votarían a la derecha verdadera.

    Tags: , , , , , , ,

  • 07.11.2011 – Juan José Téllez
    Fuente: Público

    ¿Y si Alfredo mirase a los ojos de Mariano y le preguntase simplemente por qué ya no se ven las estrellas desde la noche de las ciudades o por qué los poetas no escriben buenos endecasílabos? Quizá entonces Rajoy le contestara que hemos ganado mucho en pantallas de plasma pero los cines de verano y los sonetos están en vías de extinción.

    Mejor que hablen de esa rara angustia del paso del tiempo antes de que la televisión sorprenda su gesto severo como si, desde el legítimo burladero de sus abultadas cuentas corrientes, pudieran imaginar lo que supone que la camisa no te llegue al cuerpo o al fin de mes. ¿Cómo sobreviven los parados que ya no tienen subsidio?, se preguntará el Hamlet que ambos llevan dentro.

    ¿Y qué quieren esos niñatos del 15M que reclaman referendos por internet como si acaso no viviéramos en un mundo perfecto en el que la Constitución puede reformarse por decreto? Ahora, asentirá uno y otro, todo es coherencia: para que un partido sea admitido en el selecto club de las elecciones tiene que ir buscando avales como para la hipoteca del banco. ¿Cómo no, si presentarse a los comicios supone hipotecarse con quien te presta el dinero para la campaña? Sus asesores quizá les recomienden que no se adentren demasiado en tales cloacas.

    ¿Qué quiere esa gente?, se interrogarán como en aquella vieja canción de María del Mar Bonet. ¿O –se dirán entrambos sin decirlo– es que no entienden esos indignados de pacotilla que la libertad es una meta conquistada y no un camino por explorar? Entre las notas que les pasen los responsables de su equipo quizá se deslice la relación de su respectivo patrimonio inmobiliario: ¿cómo plantear entonces la dación en pago sin que les entre la risa tonta? ¿Habrán asistido acaso a la humillación de algún desahucio?

    Mejor hablar de los ineludibles compromisos comunitarios, del ajuste que exigen los mercados. Ahí se felicitarán ambos por haber recobrado el espíritu del consenso y de que nuestra madurez democrática nos permita alquilar nuestra soberanía, en régimen de leasing, al Banco Central Europeo y al Fondo Monetario Internacional.

    Tags: , , , , , ,

  • 05.06.2011 – Juan José Téllez
    Fuente: La Voz de Cádiz

    Cádiz no es Almería. De entrada, no parece viable que los socialistas gaditanos protagonicen ni una dimisión en masa ni una disidencia colectiva como la que han emprendido esta semana algunos máximos responsable de sus correligionarios almerienses. Y si en privado algunos militantes de las diferentes agrupaciones de Cádiz parecen apuntarse al ‘casting’ de ‘La Casa de las Dagas Voladoras’, en público no solo mantienen las formas sino un cierto entusiasmo como el que desplegó su secretario general provincial, Francisco González Cabaña, durante la entronización en Sevilla de Alfredo Pérez Rubalcaba en la carrera hacia la sucesión como candidato a la presidencia del Gobierno y, a la postre, la secretaría general del partido.

    No en balde, la condición de Rubalcaba como diputado por la circunscripción de Cádiz atempera considerablemente las aguas revueltas de las casas del pueblo en esta provincia. Ni siquiera hasta ahora nadie ha pedido explicaciones sobre los aciagos resultados de los últimos comicios en esta demarcación, a pesar de que de Cádiz a Sevilla van y vienen miradas aviesas en este sentido y los reproches del fiasco se cruzan entre la plaza gaditana de San Antonio y la sevillana calle de San Vicente, sin que nadie eche por ahora las piernas por alto. Hasta ahora, sin suerte, algunos militantes y cargos electos se han limitado a reclamar en público las dimisiones de Pilar Sánchez en Jerez y de Rafael España en Algeciras. Pero puñetero caso. De hecho, hasta cierto punto, ni siquiera la dimisión de Tomás Herrera como subdelegado del Gobierno de Andalucía en el Campo de Gibraltar puede interpretarse desde una óptica de navajeo partidista. El exalcalde de Algeciras parece haber tirado la toalla pública a fin de reincorporarse a su puesto en Unicaja, una entidad que vive un proceso interno en el que quizá a él no le convenga ir a Sevilla y perder su silla. Sorprendente, en cualquier caso, si se tiene en cuenta que la proclamación de su predecesor en el cargo -Rafael España-, como candidato a las pasadas municipales supuso su dimisión de la Alcaldía y su canje de despachos, en lo que muchos entendieron como un nuevo pulso interno entre la ejecutiva socialista de Andalucía y la de Cádiz: con José Antonio Griñán, Francisco González Cabaña y Luis Pizarro como protagonistas inmediatos.

    Tags: , ,

  • 10.04.2011 – Juan José Téllez
    Fuente: La Voz de Cádiz

    Hay años horribilis y hay semanas peores. Desde el pasado sábado 2 de abril cuando Rodríguez Zapatero confirmó que no iba a presentarse a la reelección como presidente del Gobierno, el PSOE vivió peligrosamente los últimos siete días, aunque todos acataron la consigna de que no se abriera el melón de las primarias hasta después de las elecciones del 22 de mayo.
    Sin embargo, en Andalucía y en Cádiz se armó la marimorena. El domingo día 3, el clima parecía en calma en el Circuito de Velocidad de Jerez. Por la zona VIP se cruzaban Luis Pizarro, consejero de Gobernación, Francisco González Cabaña, presidente de la Diputación de Cádiz, y Gabriel Almagro, delegado de la Junta en Cádiz y a la sazón responsable del Consorcio del Bicentenario. Por el mismo pasillo, paseaba el consejero de Turismo, Luciano Alonso, con Manuel Jiménez Barrios, ex alcalde de Chiclana y secretario general de Deportes de la Consejería de Turismo de la Junta. El Rey Juan Carlos I iba y venía entre los boxes y el podio, junto con la Infanta Elena y se piraba luego en helicóptero. Claro que el único que no estaba era José Antonio Griñán. Y habría tenido que estar.
    Al día siguiente, lunes, Pizarro se reunía con su equipo para rendir cuentas del mes de La Pepa que acababa de clausurarse y de cuyo balance dieron cuenta a los medios de comunicación entre valoraciones positivas y votos de buenos augurios aunque algunos patrocinadores de los eventos del 12 se resistieran a aflojar la tela. Gabriel Almagro, con una buena gestión a sus espaldas, traía buenas impresiones de su última gira por los despachos de Madrid y de Barcelona. Entonces, estalló un artefacto político de previsibles consecuencias: para el consejo de Gobierno del día siguiente, se confirmaba la destitución ‘ad limine’ de Almagro. Y su sustitución, precisamente por Jiménez Barrios. Luis Pizarro levantó el teléfono: «Pues si lo destituís, yo me voy». «Las puertas las tienes abiertas», le replicaron al otro lado del hilo.
    Y decidió salir. No fue un calentón, diría luego, sino que lo llevaba sopesando desde hacía meses. Que no se arrepiente y que no se siente ni víctima ni culpable. En realidad, como luego se supo, se trataba de una bomba de relojería. Desde la ejecutiva regional del partido y desde la propia Junta, llevaban un año intentando decapitar a Gabriel Almagro, en gran medida, los ojos, los oídos y los brazos de Pizarro en la provincia gaditana, durante los días que él no la recorría de cabo a rabo como el último cantón que le quedaba al que fuera vicesecretario general de los socialistas andaluces durante el largo mandato de Manuel Chaves. Bueno, el último no, si se tiene en cuenta que desde la dirección socialista de Almería se apresuraron a respaldar a la ejecutiva gaditana que titula González Cabaña.
    La noticia saltó ‘on line’ a los medios de comunicación, que empezaron a hacer conjeturas, intentando ver fantasmagorías -el escándalo de los ERE como absurdo telón de fondo-cuando lo que se trataba era de una herida mal cicatrizada, la del último congreso de los socialistas andaluces cuando González Cabaña rehusó incorporarse a la ejecutiva regional para no perder el poder de la Diputación y la tutela del partido en Cádiz. ¿Por qué Griñán, secretario general y presidente de la Junta esperó un año para ensayar un jaque mate contra el gran fontanero de los socialistas andaluces durante los últimos veinticinco años? ¿Por qué ahora, apenas a mes y medio de las municipales? Si la maniobra de acoso y derribo de San Vicente o de San Telmo se hubiera producido antes, quizá se hubieran evitado algunos roces importantes en la elaboración de las candidaturas. Y, desde Arcos a Vejer por ejemplo, no se trata sólo de la batalla de Jerez donde, éramos pocos, esta semana la diputada Mamen Sánchez confesó a la cadena Ser que también le habían ofrecido encabezar la candidatura. Con ella y con Manolo González Fustegueras, el número de precandidatos que no llegaron a serlo se eleva a la enésima potencia. De hecho, incluso pueden empezar seriamente a traumatizarse aquellas personas a las que no les hayan ofrecido sustituir a Pilar Sánchez al frente de esa lista.
    El martes, la dimisión subsiguiente de los hombres de confianza de Pizarro en la Consejería, entre ellos el viceconsejero Gómez Periñán, se analizaba como otro síntoma de guerra interna, cuando se trataba de una decisión lógica si se tiene en cuenta que, a pesar de los análisis de algunos medios de la capital de Andalucía, sus relaciones no eran precisamente idílicas con Francisco Menacho, vicepresidente tercero de la Diputación pero de distinta familia sociliasta y quien fue designado como sustituto de Pizarro al frente de la Consejería. Al menos, tras la reunión de la ejecutiva provincial en Paterna, las aguas parecieron amansarse. Una comunicación de la dirección regional recomendando a los presidentes de las diputaciones andaluzas donde actualmente el PSOE no goza de mayoría que se abstuvieran de postularse internamente para la reelección, desarmó el comité extraordinario que González Cabaña había convocado para el viernes. También quedó desactivada una supuesta dimisión en masa de delegados provinciales con la que se había llegado a especular. Así las cosas, si no vuelven a ocurrir escaramuzas, los socialistas gaditanos podrían haber enterrado momentáneamente el tomahawk respecto a la dirección andaluza que hoy por hoy titula José Antonio Griñán. Difícilmente, apaches y comanches podrían ganar la próxima guerra a los cowboys del PP, tirándose entre sí flechas envenenadas. Sólo conseguirían hacer el indio. Y que el Séptimo de Caballería les encerrase en las reservas.

    Hay años horribilis y hay semanas peores. Desde el pasado sábado 2 de abril cuando Rodríguez Zapatero confirmó que no iba a presentarse a la reelección como presidente del Gobierno, el PSOE vivió peligrosamente los últimos siete días, aunque todos acataron la consigna de que no se abriera el melón de las primarias hasta después de las elecciones del 22 de mayo.

    Sin embargo, en Andalucía y en Cádiz se armó la marimorena. El domingo día 3, el clima parecía en calma en el Circuito de Velocidad de Jerez. Por la zona VIP se cruzaban Luis Pizarro, consejero de Gobernación, Francisco González Cabaña, presidente de la Diputación de Cádiz, y Gabriel Almagro, delegado de la Junta en Cádiz y a la sazón responsable del Consorcio del Bicentenario. Por el mismo pasillo, paseaba el consejero de Turismo, Luciano Alonso, con Manuel Jiménez Barrios, ex alcalde de Chiclana y secretario general de Deportes de la Consejería de Turismo de la Junta. El Rey Juan Carlos I iba y venía entre los boxes y el podio, junto con la Infanta Elena y se piraba luego en helicóptero. Claro que el único que no estaba era José Antonio Griñán. Y habría tenido que estar.

    Seguir leyendo…

    Tags: , ,

Recomiendan